jueves, 19 de diciembre de 2013

verborragia

Fin de año. el calor. la transpiración. 
el olor a cuerpo. la cama revuelta. la humedad por todos lados.
tu silencio y tu ardor. tu mirada, tu sonrisa. tus manos suaves.
tu cuerpo color sodio. 

mi guitarra que no es mía. mi  verdad escondida.
mis palabras y tu oído.
tu respuesta y me imagino. 
que son árboles y arena. faros y marea.
olas. viento. aire. agua.
frescura y tumulto. opulencia y agobio.
mujeres que bailan. vestidos de la india. 

sonido por todos lados. 
fotos desde el costado.

los pies, el ombligo, el pecho.
las rodillas .todo revuelto el pelo. 
la ducha, la comida, el desayuno, la trasnoche

el andar, el volver. el mirar, el cojer.
el creer, el entrar, el vuelo 
y el placard revuelto de papeles, fragancias,
vacíos y abundancias.

un enigma en la mirada.
un pasado que te habla.
madurez y simpatía
dureza y anarquía.

el vértigo no está. la mirada ya no duda.
¿donde está la mujer maravilla?.la coraza se partió
qué buena noticia sos vos.

martes, 26 de noviembre de 2013

Silencio

Yo aprendí que el silencio también se escucha.

te escuché callar.

exploté de palabras, sinsentidos y verborragia inconclusa.

hoy hablo desde atrás. hablo de costado y bien parado arremeto contra tu pedestal.

porque hablando se entiende la gente, porque las palabras muchas veces son fuentes de malentendidos, porque...porque....porque la contradicción reina a las palabras.

porque como estoy enojado con vos por tus palabras, entiendo que te calles o no, entiendo que no me lo digas pero que me lo susurres.
porque como no te odio te agradezco, porque como no te miro te creo.

pero para qué seguir dandote palabras?
vos no buscaste eso.



martes, 22 de octubre de 2013

Yo no sé.
mirá todo ésto. mirá lo que construiste. mirá cómo crecí  callado alrededor de tu sombra.
mirá como seguí cada uno de tus pasos y mirá cómo te respetaré
que te veo feliz y me sonrío.


vos pasaste por acá. Pero

como ya dije, la vida son sucesos, a veces excepcionales, pero generalmente de lo más comunes.


martes, 13 de agosto de 2013

...

yo sé que fui cobarde.
pero yo también sé que no todo fue culpa mía.
yo sé que te solté la mano
pero yo también sé que en realidad nunca te solté entera.
yo sé que te di la espalda.
pero yo también sé que siempre me doy una vuelta para tenerte a la vista.

jueves, 8 de agosto de 2013

para siempre.

En las situaciones más extrañas es donde uno encuentra algunas respuestas a preguntas que alguna vez en su vida se hizo.
El nono se nos fué, el viaje apurado, el poco sueño, el velorio y la primera cosa que escucho, es la última frase que él dijo: "Elsa." Elsa fue el amor de su vida, su casamiento un 17 de octubre, la mujer que lo acompañó en todas las malas rachas, tanto laborales como de salud, y miles más. Elsa era mi abuela, era la mina fuerte que se calzó una familia al hombro y alimentó más bocas de las que en realidad podía. Elsa tenía el pelo claro, y los ojos chiquitos y brillantes. Los dedos ajados de tanto zurcir, la joroba que los años le cargaron en la espalda, pero Elsa tenía espíritu. Elsa tenía amor para dar a todos los hijos, a todos los nietos, a todos los conocidos, a todo el mundo.
Y Pedro, el nono, tenía un semblante tranquilo, renegado, y siempre nos vamos a acordar de la silla de plástico y él con los brazos cruzados por detrás de la nuca, mirando la televisión, sus manos enormes, su cuchillo desafilado que usaba de escarbadientes. Sus historias, sus silencios, sus miradas penetrantes.
Hoy el tiempo pasó, hoy mis abuelos viven en el recuerdo. Pero lo impactante de todo ésto fue la frase "Elsa" que mi abuelo dijo antes de partir, antes de encontrarse con ella vaya uno a saber dónde.
Eso es de un impacto enorme, porque yo una vez me pregunté si mis sentimientos eran capricho o eran amor.

¿Diré tu nombre cuando me vaya? ¿Seguiré pensándote? ¿Estarás ahi?

No lo sé, pero sé que el abuelo, despues de irse me sigue enseñando, y me enseña algo que nunca pensé que me iba a enseñar. Me enseña a amar para siempre.