lunes, 31 de diciembre de 2012

A veces es cuestión de hacerse cargo. Dejar el silencio de lado es un paso muy grande para un alma acostumbrada a callar.
Hoy la verdad está dicha. Las cosas no son como tendrían que haber sido. 
O no son como deseo que hubiesen sido. 
De todas maneras, uno queda con la satisfacción o por lo menos la tranquilidad de no haber callado por mucho más tiempo. De haber sincerado y haber dejado atrás el miedo a esa respuesta que ya se sabía cuál iba a ser.

viernes, 21 de diciembre de 2012

Qué picardía es a veces el silencio. El callar.
Siempre sirve y en muchas oportunidades es preferible el silencio a quedar como un completo imbécil.

Aun así es complicado callar. Y sobre todo para mi. Siempre fui bastante frontal. Siempre dije y me hice cargo.

el problema radica en quedarme callado por miedo. Tenerle miedo a eso que tanto necesito.

Bastará con resolver el miedo y salir.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Hablar

Dicen que hablar todo el tiempo no necesariamente es comunicarse.
Ahora, uno se plantea de qué manera nos podemos comunicar.
Un gesto, una mirada, una sonrisa, una mano.
¿Y a distancia?
¿Un teléfono?¿Una computadora?
No siempre sirven. Uno necesita comunicar, necesita que la otra persona sepa lo que uno quiere expresar.

Y si no te animás?
                         Yo no me animo.
 Muchas veces        no me animo. 
Alguna vez lo haré. Alguna vez miraré tu foto. Alguna vez pensaré en explicarte. Alguna vez abriré la cabeza.
Alguna vez


El problema es que esa alguna vez llegue tarde.

Pablo Ezequiel Felice

martes, 11 de diciembre de 2012

Una vez

Una vez.
Una vez te conocí.
Una vez me enamoré.
Una vez te escribí una carta.
Una vez me ilusioné con verte.
Una vez corrí desesperado por vos.
Una vez discutí conmigo acerca de nosotros.
Una vez elegí seguir caaminando de tu mano.
Una vez la duda me invadió el alma.
Una vez creí que no te quería.
Una vez te llamé y me fuí.
Una vez creí olvidarte.
Una vez volviste.
Una vez.


¿Otra vez?


Pablo Ezequiel Felice

martes, 20 de noviembre de 2012

A veces.

Una vez más la tinta empieza a brotar. Las ideas se agolpan en el cerebro y retomás lo que dos años atrás dejaste colgado. El mundo cambió, la vida cambió.  Nosotros cambiamos, crecimos, creímos, sufrimos y vivimos. Hoy llevás guardada una sonrisa en el corazón, una flor entre tus manos. No la dejes escapar. Mirá para atrás y no te tires a por todo y de cabeza. Pensá dos veces. calmá la ansiedad, mirá para los costados y asegurate que vas a caer bien. Otro golpe más no lo aguantás. Otro mambo en la cabeza y no salís más. No extrañás, rememorás, creés que todo puede ser como antes. Ojalá lo pudieras hacer, ojalá pudieras encontrar lo que habías perdido. "Ojalá. Ojalá. Quizás, Quizás" pensás. Y después te mirás frente al espejo y encontrás ¿Qué? Una cara ojerosa y manchada por la vida. una mirada cansina, baja, perdida. A veces dependés mucho de la gente,  te das cuenta de eso, y echás a patadas a los demás. Quizá por ser egoísta, quizá por tener miedo a lastimar. Sentiste el ritmo de la costumbre y tiraste al carajo lo que habías logrado. Creías que todo iba bien. una nueva vida, un coche, una familia, una mujer. Plaff. De golpe, una cornisa. un desamparo, una caricia, una estrella. Una palabra que te dejaron grabada. "Te voy a extrañar" te dijo. Tu alma se salía del cuerpo. Querías dejar todo esa noche para quedarte ahí, para inmortalizarte en un abrazo eterno con el corazón. Y la miraste. Le sonreíste, y te fuiste. Te dejaste un pedazo de vida. ese corazón del que tanto alarde habías hecho, lo tiraste. Te quitaste lo poco de humanidad que te quedaba. Y hoy, cuando a ese corazón que habías regalado lo tiraron, porque ya es demasiado tarde, porque la vida te muestra que crecer es parte de vivir, hoy ese corazón vuelve a vos y te pregunta: "Qué carajo hiciste?" Donde encontrás algo así? Tesoro implacable, musa interminable. Pasión prohibida, reprimida en tu cabeza.
Hoy mirás para atrás y tenés millones de ganas de que todo regrese. Y no podés. No lo hacés, No debés. por eso, lo escribís en un montón de letras inútiles en un lugar inútil a la vista de nadie. Quizás porque tenés la esperanza de que se acuerde. De que mire. De que lea. Que te hable. Que le importes.

PabloEzequielFelice


- Los hombres han olvidado esta verdad – dijo el zorro. – Pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Eres responsable de tu rosa... 


- Soy responsable de mi rosa... - repitió el principito a fin de recordarlo.